No se encontraron resultados...

Blog

Protocolos de correo electrónico: qué son y por qué son importantes

· 15 minutos de lectura · 14 de oct. de 2026
Kinga, marketing

Tanto si vas a configurar el email de tu empresa por primera vez como si estás preparando tu dominio para enviar campañas de marketing o montando la infraestructura de tus emails transaccionales, tarde o temprano te toparás con los protocolos de correo electrónico.

Estos protocolos se encargan de que un mensaje llegue del remitente al destinatario. Lo gestionan todo: cómo se envía y se recibe el email, qué formato tiene y cómo se verifica por el camino que es legítimo.

Si quieres entender mejor cómo funciona el email o necesitas saber qué protocolo usar para una tarea concreta, este artículo es para ti. Te explicamos qué son los protocolos de correo electrónico y los repasamos uno por uno para que veas por qué importan.


Un protocolo de correo electrónico es un conjunto de reglas que define cómo se da formato a los mensajes de email y cómo se transmiten y se recuperan entre servidores y clientes.

Piensa en ellos como un idioma común que permite que sistemas distintos se entiendan. Gracias a ellos, el email funciona entre redes, proveedores y dispositivos diferentes, y por eso un email enviado desde Gmail puede llegar a una bandeja de entrada de Outlook, Yahoo o cualquier otro servicio. En este gráfico puedes ver cómo funciona.

Cómo funcion el proceso de la transferencia del correo electrónico - mailerlite
Fuente: MailerLite

Estos son los principales protocolos que se ocupan de cada etapa del recorrido de un email:

  • Envío (SMTP): el protocolo simple de transferencia de correo (Simple Mail Transfer Protocol) lleva el mensaje desde el cliente de email del remitente hasta su servidor de correo saliente y, desde ahí, lo retransmite al servidor de correo del destinatario.

  • Recepción (IMAP y POP3): Internet Message Access Protocol y Post Office Protocol permiten que el cliente de email del destinatario se conecte a su servidor de correo y recupere los mensajes. IMAP los sincroniza entre dispositivos; POP3 los descarga en un único dispositivo.

  • Formato (MIME): las extensiones multipropósito de correo de internet (Multipurpose Internet Mail Extensions) definen qué puede contener un mensaje además de texto plano, como archivos adjuntos, HTML e imágenes, para que el email no se quede en simples palabras sin formato.

  • Autenticación (SPF, DKIM y DMARC): Sender Policy Framework, DomainKeys Identified Mail y Domain-based Message Authentication, Reporting, and Conformance verifican que el mensaje procede de quien dice ser y que nadie lo ha manipulado por el camino. Así te protegen de la suplantación de identidad (spoofing) y del fraude por email.

  • Cifrado (TLS, STARTTLS, S/MIME, PGP/GPG): cifran el mensaje, la conexión por la que viaja o ambos, para que su contenido resulte ilegible para cualquiera que lo intercepte durante el trayecto.

A continuación, vemos cada uno de estos protocolos con más detalle.


El protocolo simple de transferencia de correo (SMTP) es el estándar que se usa para enviar emails desde un cliente a un servidor y para retransmitirlos entre servidores hasta que llegan a su destino.

Cuando alguien pulsa «Enviar», su cliente de email se conecta mediante SMTP a un servidor de correo saliente y le entrega el mensaje. A partir de ahí, ese servidor se encarga de encaminarlo, a menudo a través de varios servidores intermedios, hasta que llega al servidor de correo del destinatario.

Entre bastidores, los servidores SMTP se comunican mediante comandos. Por ejemplo:

  • HELO/EHLO presenta al cliente ante el servidor mediante un nombre de dominio.

  • MAIL FROM indica la dirección de email del remitente.

  • RCPT TO indica la dirección de email del destinatario o destinatarios.

Si algo falla, como una dirección no válida o una conexión rechazada, SMTP devuelve un código de error que señala dónde se ha producido el problema.

Si estás montando tu infraestructura de emails transaccionales o solucionando problemas en ella, SMTP es la capa con la que más te vas a encontrar. Un servicio de relay SMTP como MailerSend te ayuda a tenerlo todo listo en poco tiempo.

Explicación de los puertos SMTP

Los mensajes SMTP viajan a través de puertos de red, y el que elijas influye en la seguridad y en el funcionamiento.

Estos son los cuatro puertos SMTP con los que probablemente te encuentres:

  • Puerto 25: el puerto SMTP original, pensado para retransmitir correo entre servidores. La mayoría de proveedores de internet domésticos bloquean el tráfico saliente por este puerto para reducir el spam que envían equipos comprometidos, así que hoy apenas se usa para enviar directamente del cliente al servidor.

  • Puerto 587: el puerto estándar para enviar correo desde un cliente a su servidor saliente. Suele usarse junto con STARTTLS, un comando que convierte una conexión en texto plano en una conexión cifrada en mitad de la sesión. Es el puerto que usan la mayoría de clientes de email y aplicaciones actuales para enviar correo.

  • Puerto 465: un puerto más antiguo para SMTP sobre SSL, en el que el cifrado se aplica desde el momento en que se abre la conexión, en lugar de activarse a mitad de camino. Durante un tiempo cayó en desuso frente al 587 con STARTTLS, pero ha vuelto a usarse porque evita el riesgo de ataque de degradación (downgrade) al que está expuesto STARTTLS.

  • Puerto 2525: un puerto no oficial, no reconocido por la IANA ni por el IETF, pero que muchos ESP y proveedores de hosting admiten como alternativa cuando el puerto 587 está bloqueado. Funciona igual que el 587 (incluida la compatibilidad con TLS), así que es un buen puerto de respaldo.

La mayoría de clientes de email y servicios de automatización de marketing ya tienen configurados el protocolo SMTP y los puertos cifrados, así que no tendrás que hacer nada.

Pero si prefieres configurar SMTP por tu cuenta, tendrás que rellenar todas las credenciales SMTP (remitente y nombre del servidor) en los ajustes del cliente de email y elegir un puerto.


IMAP y POP3 son protocolos de correo electrónico que permiten que un cliente de email recupere los mensajes de un servidor de correo. Aunque hacen el mismo trabajo, lo abordan de formas muy distintas.

El protocolo de acceso a mensajes de internet (IMAP) mantiene los mensajes en el servidor de correo y los sincroniza en todos los dispositivos que acceden a la cuenta. Es decir, si lees un mensaje en el móvil, también aparecerá como leído en el portátil.

IMAP4 ofrece 2 puertos:

  1. Puerto 143: el puerto original (sin cifrar, salvo que se actualice mediante STARTTLS).

  2. Puerto 993: conocido como IMAPS, es un puerto seguro y el preferido por los clientes de email.

En general, IMAP4 se ha convertido en una solución eficaz para equipos que gestionan varias bandejas de entrada y necesitan sincronizarlas entre distintos dispositivos, algo muy habitual hoy en día.

El protocolo de oficina de correos (POP3) funciona de otra manera: descarga los mensajes en un único dispositivo y después los elimina del servidor. Así se ahorra espacio en el servidor y podías consultar tu correo incluso sin conexión.

Tenía mucho sentido cuando la gente solo miraba el email desde un ordenador y las conexiones a internet no eran fiables, pero ha perdido terreno a medida que usar varios dispositivos se ha convertido en lo normal.

POP3 también tiene 2 puertos:

  1. Puerto 110: el puerto predeterminado.

  2. Puerto 995: una opción segura y cifrada.

Como te imaginarás, el segundo es preferible por su seguridad adicional. 

¿IMAP o POP3?

IMAP es la mejor opción para la mayoría. Como los mensajes se mantienen sincronizados en el servidor, funciona sin problemas en el móvil, el portátil y el webmail, sin riesgo de que un mensaje se quede atrapado en un solo dispositivo. Además, es la opción predeterminada en la mayoría de proveedores actuales, así que suele ser más fácil de configurar.

Plantéate usar POP3 en estos casos:

  • Acceso desde un solo dispositivo: si solo consultas el email desde un ordenador, el sistema de POP3 de descargar y almacenar te funcionará bien.

  • Almacenamiento limitado en el servidor: como POP3 elimina los mensajes del servidor tras descargarlos (por defecto), resulta útil cuando la cuota de almacenamiento del buzón es ajustada.

  • Necesidad de acceso sin conexión: como los mensajes se guardan en local, POP3 puede venirte bien en lugares donde la conexión a internet es inestable o esporádica.


El protocolo MIME es un estándar que permite que los emails incluyan archivos adjuntos, imágenes incrustadas, formato HTML y varios tipos de contenido.

Antes de MIME, en un email solo se podía enviar texto ASCII básico: nada de imágenes, diseños con formato ni archivos adjuntos.

MIME lo soluciona añadiendo cabeceras que especifican el tipo de contenido y la codificación del email, e indican al cliente que lo recibe cómo interpretar cada parte del mensaje, ya sea HTML, una imagen incrustada o un PDF adjunto.

MIME también permite enviar a la vez dos versiones de un mismo mensaje en formatos distintos. Un motivo habitual es enviar una versión en texto plano junto a la versión HTML, por si el cliente no admite HTML.

La buena noticia es que, aunque MIME trabaja en segundo plano para que tus emails se vean genial, es poco probable que tengas que lidiar con él directamente.


SPF, DKIM y DMARC son protocolos de autenticación creados para combatir la suplantación de identidad y el phishing.

  • Sender Policy Framework (SPF): permite al propietario de un dominio publicar una lista de servidores de correo autorizados para enviar emails en su nombre. Cuando un servidor recibe un mensaje, compara el dominio del remitente con esa lista. Si el servidor que lo envía no figura en ella, el mensaje resulta sospechoso.

  • DomainKeys Identified Mail (DKIM): añade una firma digital a los mensajes salientes, generada con una clave privada que guarda el dominio remitente. El servidor receptor coteja esa firma con una clave pública publicada en los registros DNS del dominio, lo que confirma que el mensaje no se ha alterado y que procede realmente de ese dominio.

  • Domain-based Message Authentication, Reporting, and Conformance (DMARC): indica a los servidores receptores qué hacer cuando un mensaje no supera la verificación SPF o DKIM: ponerlo en cuarentena, rechazarlo o dejarlo pasar. Además, mediante informes, permite a los propietarios del dominio ver qué fallos se producen.

Los proveedores de correo como Gmail y Yahoo se fijan mucho en el estado de autenticación a la hora de decidir si un mensaje llega a la bandeja de entrada o a la carpeta de spam. Si no configuras SPF, DKIM y DMARC, es muy probable que tus mensajes acaben directamente en spam.

Es más, la mayoría de servicios de email marketing, incluido MailerLite, te exigen configurar SPF y DKIM antes de empezar a enviar.

Una autenticación bien configurada también protege tu marca, porque pone mucho más difícil que terceros malintencionados suplanten tu dominio.

Protocolos imprescindibles para enviar emails de marketing

Si alguna vez has configurado un dominio para enviar emails desde una plataforma de email marketing, seguro que te has cruzado con SPF y DKIM. La mayoría de ESP, incluido MailerLite, te piden configurarlos antes de empezar a enviar, para que tus mensajes no acaben directamente en la carpeta de spam de tus destinatarios.

Puedes hacerlo a mano o con el servicio de autenticación automática de dominios de MailerLite, que añade los registros SPF y DKIM a tu dominio sin que tengas que meterte en la configuración DNS.

¿SPF y DKIM? MailerLite se encarga

Envía emails de marketing sin configurar tu dominio a mano: nuestra herramienta automática añade los registros SPF y DKIM por ti, y tú empiezas a enviar enseguida.

Prueba gratis

Los protocolos de cifrado protegen el contenido de un email para que solo pueda leerlo su destinatario, tanto si alguien lo intercepta durante el trayecto como si accede a él mientras está almacenado en un servidor.

  • Transport Layer Security (TLS): cifra la conexión entre servidores de correo mientras los emails viajan por internet. La mayoría de proveedores de email actuales aplican TLS por defecto.

  • STARTTLS: un comando que convierte una conexión sin cifrar en una conexión TLS segura. Si el otro extremo no lo admite, la conexión vuelve al texto plano, lo que supone una posible vulnerabilidad.

  • Secure/Multipurpose Internet Mail Extensions (S/MIME): ofrece cifrado de extremo a extremo y firmas digitales a nivel de mensaje. Exige que remitente y destinatario intercambien certificados digitales, por eso es más habitual en entornos empresariales.

  • Pretty Good Privacy (PGP) / GNU Privacy Guard (GPG): otro método de cifrado de extremo a extremo y firma digital que ofrece un alto nivel de privacidad. En lugar de certificados, PGP usa un modelo de red de confianza en el que los usuarios intercambian directamente sus claves públicas. Su adopción generalizada ha sido limitada, porque solo funciona si las personas con las que te escribes también lo usan, y la gestión de claves supone un esfuerzo considerable para usuarios sin conocimientos técnicos.

Estos protocolos no son lo único que mantiene tus mensajes a salvo. Muchos proveedores también cifran por separado el correo almacenado a nivel de infraestructura. 


Los protocolos de correo electrónico hacen que tus mensajes lleguen a su destino

Los protocolos de correo electrónico permiten que los mensajes circulen de forma fiable entre servidores, bandejas de entrada y dispositivos. Los que necesitas conocer dependen de lo que quieras hacer.

Si vas a configurar el email de tu empresa, decide qué te conviene más: IMAP o POP3. Si vas a preparar un dominio para enviar campañas de email, tendrás que configurar SPF, DKIM e, idealmente, DMARC. Y si estás montando tu infraestructura de emails transaccionales, entender SMTP y sus puertos probablemente te ayude.


1. ¿Qué uso, IMAP o POP3?

Usa IMAP, salvo que solo quieras acceder a tu email desde un dispositivo concreto. IMAP mantiene tu correo en el servidor y sincronizado en todos tus dispositivos. POP3 lo descarga en un solo dispositivo y normalmente lo borra del servidor, así que, si ese dispositivo falla, puedes perder tu historial.

2. ¿SMTP sirve para enviar o para recibir?

SMTP solo se usa para enviar. Lleva tu mensaje desde tu cliente de email hasta tu servidor de correo, y de un servidor a otro hasta llegar al destinatario. La recepción corre a cargo de IMAP o POP3.

3. ¿Qué puerto SMTP debo usar?

En la mayoría de los casos, el 587. Admite cifrado y es compatible con casi todos los servidores de correo. El 2525 es una alternativa habitual si el 587 está bloqueado. Evita el puerto 25, que muchos proveedores bloquean para limitar el spam.

4. ¿SPF, DKIM y DMARC son protocolos de correo electrónico?

Sí, son protocolos de autenticación de correo electrónico que demuestran que un mensaje procede realmente de tu dominio, y eso es lo que evita que tus mensajes acaben en spam.

Duncan Elder
Duncan Elder
Soy Duncan, redactor de contenidos en MailerLite. Me encanta crear sitios web con herramientas sin código y escribir sobre lo que aprendo. Creé mi primer sitio web en 2011 con Blogger, pero los creadores de sitios web han mejorado mucho desde entonces.