Marketing lead, Indre, y SEO team lead, Paulius, probrando horarios para enviar correos
Si te has dedicado a hacer campañas de email marketing para tu empresa, negocio o marca, posiblemente sepas que hay una pregunta que persigue a casi todos: ¿cuándo es el mejor momento para enviar newsletters?
No se trata de una duda menor, pues su respuesta puede impactar notablemente el desempeño de cualquier estrategia de marketing por correo. ¿Por qué?
Porque puedes tener:
el diseño más espectacular,
y una oferta imbatible…
Pero si tus emails llegan a la bandeja de entrada cuando el usuario duerme, está en medio de una reunión estresante o simplemente se encuentra desconectado, tu esfuerzo podría perderse o quedar sepultado bajo decenas de correos de la competencia.
🎯 En 2026, el volumen de información que se enviará y se recibirá será masivo, y la atención continuará siendo un recurso escaso reservado para los mejores postores.
Por eso, es importante optimizar cada aspecto de tus campañas. En esta ocasión, te hablaré sobre cuál es el mejor momento para enviar emails a tus suscriptores, según su comportamiento y horarios convencionales. No te pierdas ni un detalle.
La hora y el día del envío son clave porque influyen directamente en si tu correo terminará en la cima de la bandeja con mayor oportunidad de ser leído, o si el usuario decidirá dejarlo pasar o no prestarle mucha atención porque está ocupado en otra actividad.
Aquí te explico con más detalle por qué importan:
Máxima visibilidad: lo que se quiere es llegar en el momento exacto en que tu suscriptor suele revisar su correo. Si envías cuando la persona está ocupada o durmiendo, tu mensaje podría verse desplazado por otros correos y será menos probable que lo abran.
Mejores tasas de apertura: cada audiencia tiene hábitos distintos. Acertar con el horario aumenta el número de clics recibidos.
Menor competencia: si envías tu newsletter en los momentos de menor saturación de la bandeja de entrada, podrás conseguir más atención del usuario para ti, mejorando la lectura y comprensión de tu contenido.
Elegir la mejor hora para enviar y los mejores días no es solo una cuestión de estadística, sino también de empatía.
→ Significa entender la rutina de la persona que está al otro lado y proporcionarle información de utilidad cuando pueda verla y aprovecharla.
Una campaña de email marketing que se envía en el momento óptimo tiene mayor probabilidad de tener una tasa de apertura más alta que una que se envía, por ejemplo, de madrugada.
Ahora bien, no nos quedemos solo en las aperturas. El objetivo real suele ser la conversión.
Si el usuario abre tu email mientras va en el metro de camino al trabajo, es probable que lo lea, pero es difícil que utilice su tarjeta de crédito y compre.
Si, por el contrario, logras que tu newsletter llegue en un momento de mayor calma, la probabilidad de que el usuario complete una compra o se registre en un evento incrementa.
💡 Es conveniente analizar diferentes escenarios para seleccionar el mejor horario, tomando en cuenta también la intención de los correos.
Con base en estudios recientes, las mejores franjas horarias para enviar newsletters son aquellas que se ajustan al día a día de los usuarios.
De modo que se recomienda enviar en los períodos de descanso y momentos donde no hay trabajo, para tener mayor oportunidad de apertura de correos.
Siendo así, las mejores horas para publicar están marcadas por la rutina. Te lo muestro a continuación.
Para una gran parte de los negocios, esta sigue siendo la mejor hora para enviar. ¿Por qué?
A las diez de la mañana, la mayoría de los profesionales ya han superado la primera ronda de tareas urgentes del día.
Han revisado sus mensajes internos, han organizado su agenda y puede que estén tomando ese primer o segundo café del día.
En este intervalo, el usuario puede estar más receptivo a recibir información externa, leer noticias de su sector o descubrir novedades.
Enviar tus emails a esta hora puede ayudar a que lleguen cuando la mente aún está fresca y con capacidad de retención, pero sin el estrés del inicio de la jornada.
Esta franja es, sobre todo, interesante para el mercado B2C (negocio a consumidor). Durante la comida, es frecuente que las personas utilicen sus móviles.
Por lo tanto, es un momento ideal para enviar emails si tu contenido es ligero o visual.
Muchos usuarios aprovechan este tiempo para desconectar del trabajo y curiosear en su bandeja de entrada personal.
Este horario es especialmente conveniente para las empresas que siguen el modelo B2C, ya que se puede aprovechar el momento de ocio y relajación del suscriptor.
A esa hora, la jornada de trabajo, por lo general, ha terminado, las tareas del hogar suelen estar bajo control y el usuario se encuentra más tranquilo en su hogar con su dispositivo móvil.
Entonces, como está en una actitud de consumo pasivo y descanso, el cliente tiene más tiempo y disposición mental para explorar tus newsletters, leer artículos largos o realizar compras por impulso que no haría bajo el estrés de la mañana.
Otro horario que también puede funcionar para la tasa de apertura es el de las 06:00-08:00, cuando la gente está despertando o desayunando y revisan sus emails.
También puede darte resultados enviar emails a partir de las 16 de la tarde, ya que muchas personas revisan sus bandejas cuando terminan su jornada laboral.
No solo se trata de la hora más conveniente. Elegir el día adecuado también es esencial y depende de lo que quieras conseguir.
No todos los días se tiene la misma disposición para leer o comprar. Por eso, entender el ritmo de la semana te ayudará a que tus correos no pasen desapercibidos.
Es el día más seguro si buscas que lean tu contenido. El lunes suele ser un día de caos y limpieza de correos atrasados, pero el martes la semana ya está en marcha.
Por lo tanto, puede ser el momento adecuado para enviar información profesional, contenidos educativos o noticias que requieran que el usuario esté concentrado e interesado.
El miércoles funciona como un punto de equilibrio. No tiene picos exagerados de actividad, pero ofrece resultados sólidos y constantes.
Es un buen día para enviar resúmenes de noticias o actualizaciones semanales, ya que el usuario se ha asentado en su rutina y suele tener un poco más de tiempo para una lectura rápida.
Es el segundo mejor día de la semana. El jueves la gente empieza a planificar su tiempo libre y está más abierta a ver promociones, planes o productos de consumo.
Si tu objetivo es que alguien compre o se prepare para el fin de semana, podrías evaluar si el jueves te conviene como parte de tu estrategia.
No del todo. Pero depende de tus objetivos y sector. Estos días también pueden ser importantes, si se saben aprovechar.
Como afirma KSchool, institución de formación superior en España:
👉 Los análisis hechos a los envíos realizados los fines de semana también mostraron efectividad y buena aceptación. Especialmente aquellos emails relacionados con entretenimiento.
En este sentido, los fines de semana se recomiendan un poco más para negocios con modelos dirigidos al consumidor (B2C), que para negocios orientados a conectar con otros negocios (B2B).
Estos días también puede haber menos competencia en la bandeja de entrada.
❗ Sin embargo, en comparación con los días de trabajo, el interés mostrado hacia los emails durante el fin de semana puede ser sustancialmente menor.
Pues son días donde la gente desconecta y suele compartir con sus seres queridos o descansar por cuenta propia.
La interfaz limpia y profesional de MailerLite elimina confusiones, permitiéndote fijar horarios de envío específicos rápido y con total confianza técnica. Accede gratis a la mejor experiencia de email marketing.
Existen algunos momentos en los que podría no ser beneficioso enviar un email, pues se corre mayor riesgo de que el usuario no lo abra, no pueda hacerlo o no quiera prestarle atención al correo.
Entre esos momentos, se encuentran (generalmente) estos:
Lunes (08:00 - 10:00): saturación por gestión de tareas. Es un día de alta competencia en las bandejas de entrada.
Viernes (después de las 16:00): desconexión de fin de semana. En caso de decidir enviar, es preferible que sea en la mañana.
Sábados: día de mínima actividad en el correo electrónico. Aunque, como se mencionó anteriormente, con una buena estrategia B2C, puedes obtener cierta efectividad.
Madrugadas: correrías el riesgo de que tu newsletter quede sepultada por otros emails matutinos.
Después de todo lo analizado, hay un consejo que no puede fallar:
💡 Haz pruebas, analiza tus resultados y ajusta tu estrategia a las dinámicas de tu audiencia.
Toma en cuenta los siguientes aspectos:
✅ Analiza las aperturas: la tasa de apertura es tu primer indicador. Más que fijarte en un número aislado, observa la tendencia: si cuando cambias el día de envío tus aperturas suben de forma constante durante varias semanas, dicho cambio está dando resultado.
✅ Realiza tests A/B: es la forma más fiable de optimizar. Divide tu lista en dos y envía el mismo contenido en días o horas diferentes. Cuando compares los resultados, verás con mayor certeza qué prefiere tu audiencia real.
✅ Observa el tiempo de respuesta: analiza cuánto tiempo pasa desde el envío hasta que se produce la venta o el registro. Si el pico de actividad ocurre varias horas después, podrías considerar cambiar el período de envío para aprovechar ese momento de máxima atención.
✅ Cuida la tasa de bajas: si notas que enviar en días de descanso (como los domingos) aumenta las bajas o denuncias de spam, escucha esa señal. Proteger la felicidad de tu lista de suscriptores a largo plazo es más importante que un impacto puntual.
🔹 Conoce la rutina de tu audiencia: antes de programar, piensa en el día a día de tu suscriptor. ¿A qué hora se despierta, cuándo descansa? Ajustar el envío a sus rutinas es esencial para que vean tu correo.
🔹 Usa el truco del «minuto impar»: la mayoría de las empresas envían correos a las horas en punto (como las 10:00). Si programas a las 10:07, por ejemplo, tu mensaje podría llegar cuando el usuario ya ha borrado el correo basura masivo, teniendo más oportunidad de quedar en los primeros lugares de su bandeja.
🔹 Respeta las zonas horarias: si tienes suscriptores en diferentes países, usa la función de envío por zona horaria de tu plataforma de email marketing. Así, todos recibirán tu newsletter a la hora ideal de su propio país.
🔹 Evita saturar y prioriza la calidad: el marketing actual beneficia la relevancia. Es mejor enviar menos correos, pero que sean de gran valor. Si el contenido es bueno, el usuario lo buscará. Si envías demasiado, podría cansarse e ignorar tus mensajes, sin importar la hora a la que los mandes.
🔹 Reenvía a quienes no abrieron: un consejo clave es reenviar la misma newsletter 48 o 72 horas después a quienes no la abrieron la primera vez. Cambia solo el asunto y prueba un horario distinto al original para duplicar tu alcance.
🔹 Sé constante: una vez que identifiques qué te funciona, mantén la regularidad. Si tus suscriptores se acostumbran a recibir tus noticias cada jueves, por ejemplo, crearás un hábito que genera confianza y mejora la fidelidad a largo plazo. Además de que tus emails podrían ser esperados.
Una de las más potentes tendencias del email marketing para 2026 es la optimización individualizada del tiempo de envío.
Gracias a la inteligencia artificial para email marketing, se ha pasado de elegir una hora genérica de envío para toda la lista de suscriptores, a tener una personalización absoluta según las características de los usuarios.
En lugar de lanzar un envío masivo, el sistema funciona de forma individual:
Análisis de hábitos: la IA estudia cuándo suele abrir sus correos cada persona de tu base de datos de forma histórica.
Entrega de precisión: si el suscriptor «A» revisa su bandeja a las 8:30 y el suscriptor «B» lo hace a las 19:00, la herramienta entregará el mismo correo en esos momentos específicos para cada uno.
Relevancia inmediata: tienes mayor oportunidad de aparecer en la parte superior de la bandeja de entrada justo cuando el usuario está activo. Las probabilidades de apertura y clic aumentan.
Mayor visibilidad: te cuidas de que tu mensaje se pierda entre la pila de correos acumulados durante las horas en que el usuario no está consultando su móvil u ordenador.
Si te interesa optimizar el envío de correos a través de inteligencia artificial, cuenta con MailerLite y su función de Envío Inteligente con IA, disponible en su plan avanzado. Descubre más sobre esta característica aquí.
Enviar tus emails en el instante adecuado transforma un correo en una oportunidad de negocio y reforzamiento de tu marca.
No es un detalle menor. Es un aspecto que puede hacer la diferencia entre ser una molestia o ser un recurso valioso en la vida de tu suscriptor.
Seleccionar el mejor momento para enviar no tiene por qué ser una tarea agobiante:
→ La estrategia de email marketing ganadora es aquella que combina la analítica con el sentido común, las pruebas y el conocimiento profundo de la audiencia.
La tecnología de IA de nuestro plan Avanzado identifica los hábitos de lectura de tus suscriptores y programa el envío para cuando están activos. Este plan es premium, pero puedes probar MailerLite sin gastar ni un euro.
¿Existe un «mejor momento para enviar» que funcione para todos los suscriptores?
No, no existe una hora especial que funcione para todo el mundo. El mejor momento para enviar es aquel que se ajusta a la rutina de tu audiencia específica. Por eso es importante analizar tus resultados y ajustar la estrategia para identificar qué horario es más conveniente para tus suscriptores.
¿Es malo enviar correos los fines de semana?
No necesariamente, pero depende de tu negocio. Para el sector profesional (B2B), el fin de semana suele tener pocas aperturas. Sin embargo, para marcas de estilo de vida, ocio o B2C, el domingo por la tarde/noche es un buen momento para enviar, ya que puede haber menos competencia en la bandeja de entrada y el usuario puede estar más relajado.
¿Cuál es la mejor hora para escribirle a un cliente?
Para una comunicación directa o comercial, podría ser conveniente enviar un email entre las 10:00 y las 11:30 AM. Es el momento en que, normalmente, ya se han gestionado las urgencias matutinas, los clientes están activos y tienen una disposición mental más abierta para tomar decisiones o responder consultas.